Cada sesión, es una aventura.

Estos dos jóvenes son hermanos, son de Venezuela, estudiosos, trabajadores, y muy aventureros. La sesión pudo durar unas dos horas, entre conversas, caminatas y buscar algunas locaciones en Balboa Ancón (que tiene montones), y entre esas locaciones encontrar un charco de agua que funciona para una de las tantas fotografías que les tome, luego cuando iba anocheciendo las luces de la calle fue nuestra iluminación perfecta, hasta cuando el carro de la policía nos alumbró, jajaja eso ayudó, pero tranquilos no pasó nada, ellos se fueron, pero durante esas dos horas, fue sensacional, divertido y sorprende ver como iban quedando las fotos.